Ya hacía tiempo que no actualizaba la sección de 'Colaboraciones', ¡pero sepáis que no es por falta de ganas sino de participación! A mi me hace una ilusión tremenda cuando encuentro algún mensaje en el buzón de correo de 'Una Vida de Fieras', y la entrada de hoy es un buen ejemplo de ello.
Hace unos días Anai se puso en contacto con nosotros mediante el práctico formulario de contacto que podéis encontrar en la columna de la derecha, nos explicó que tiene en casa dos preciosas ratitas domésticas, ambas albinas, y que al menos a mi me tienen enamorado. ¡Os las presentamos!
La que podéis ver en la imagen de arriba es Blanquita, una preciosa ratita que llegó a formar parte de la familia de Anai el día en que su hermano la trajo. Nos cuenta que al principio incluso le daba un poco de miedo, sobretodo su larga y pelada cola, pero con el paso del tiempo se transformó en una compañera de juegos, capaz de intercambiar muestras de cariño con sus propietarios, ¡y además Blanquita incluso tuvo la oportunidad ser mamá!
Esta preciosa ratita que podéis ver en la foto de arriba es la hija de Blanquita, cuando aún era una cría (a la derecha podéis verla mas crecidita), y su nombre es Acrobacia, aun que cariñosamente la llaman Acrito. Anai nos cuenta que su curioso y acertado nombre se debe a que se trata de una ratita a la que le encanta colgarse con sus manitas por toda su jaula. Acrito tuvo 6 hermanos pero, con todo el dolor de su corazón, la familia de Anai tuvo que arreglárselas para que esas criaturas crecieran con otra familia, debido a la falta de medios para poder cuidar de todas. Algo totalmente normal ya que 7 ratitas requieren mucho espacio, y además al parecer 2 de las crías fueron machos por lo que con el tiempo habrían acabado con una superpoblación de ratitas de las que no se hubiesen podido ocupar. ¡Pero madre e hija formarán parte de esta familia siempre!
Anai, muchísimas gracias a ti y tu familia por cuidar tan bien de Blanquita y Acrito, y sobretodo gracias a ti por ponerte en contacto con nosotros y compartir la historia de tu familia animal con todos, ¡gracias!
Abrazos fieros para todos.
27 de julio de 2010
| [+/-] | Blanquita y Acrito |
22 de julio de 2010
| [+/-] | Bebés con plumas |
La sección de 'Encuentros salvajes' se inauguró antes de lo que yo esperaba, y tampoco pensaba yo que íbamos a actualizarla tan a menudo para seguir presentando a algún protagonista de este espacio.
Se trata de una pareja de gorriones comunes que, aun que ahora viven como hermanos, no nacieron en el mismo nido. Uno llegó a casa de parte de una profesora del cole donde trabajo, quien lo encontró y me pidio que nos hiciéramos cargo de el ya que ella no sabía. El segundo llegó algo mas jóven, de nuevo de mano del don de Clara para localizar pajarillos caídos, un caso extraño ya que no recuerdo que hubiese ningún árbol cercano al lugar dónde fue encontrado. A partir de ahora, en honor a Adela (la hermana de Clara), quien los ha cuidado mientras estábamos de viaje, los llamaremos Pin (el mas jóven) y Pon (el mayor).
Ambos han estado bastante bien hasta ahora, al menos en lo que se refiere al tema de la comida. Pin aún no termina de aceptar un palillo de madera dentro de su boca, por lo que alimentarlo tiene bastante guasa la mayor parte del tiempo ya que, cuando se le introduce la comida, da giros bruscos con los que consigue sacarse la comida del interior de la boca. Pon siempre ha sido muy apañado, comió desde el primer minuto y sin ningún tipo de problema, aun que lamentablemente no todas son buenas noticias para este pajarillo. Está perdiendo plumas, lleva días con varias calvas y zonas clareadas y aun que come mucho está muy delgado. Por si fuera poco, hace poco descubrimos un dedito herido y malformado que seguramente, en caso de que sobreviva, deba ser amputado. Estamos teniendo mucha paciencia con el, pero las últimas horas ya han sido casi obligadas por lo que no se augura nada bueno para este bebé de pocas plumas, pero haremos todo lo posible para que salga adelante. Como no podía ser menos, aquí tenéis algunas fotos:


Esperemos que sigan desarrollándose completamente para dentro de poco comenzar a vivir en libertad, ¡deseadles suerte!
Actualizo: No ha pasado ni media hora desde que publiqué la entrada, pero el pequeño Pon no lo ha superado. Ahora es libre en el cielo de los pajarillos, lo he intentado con todas mis fuerzas y siento no haberlo conseguido, lo siento mucho pequeñín. Sepas que fuiste importante para mi, y te quise de la misma manera que he querido a todos los animalitos que han pasado por mis manos.
Abrazos fieros para todos.













