Los sentimientos no tienen límite entre las personas que poblamos la Tierra. El amor, la empatía, la identificación, el dolor y la tristeza que vivimos los humanos también están presentes, y de forma muy especial, en la convivencia con nuestras mascotas, miembros de nuestras familias.
Para los amantes de los animales, la pérdida de un animal doméstico supone un pesar tan profundo casi como la pérdida de un ser querido, o incluso más. Me avergüenza reconocerlo, pero yo lloré más el día que murió mi querido gato que el día que fallecío mi abuelo.
Es por esto que es innegable que las personas podemos llegar a amar realmente a nuestras mascotas, cualquiera puede caer en su dulce mirada. Muchos veremos que alardean de no sentir nada hacia los animales, que dicen no darles importancia. Sin duda eso es debido a que nunca han tenido contacto real con ninguno.
Los animales nos hacen mejores personas, nos quitan esa capa de crueldad, violencia, mala intención y egoísmo que tenemos todos los humanos de serie y nos ayudan a dar amor a los demás.
Hace ya unos 15 años entraba mi hermano mayor por la puerta de casa con una gata metida en una caja, Tai. Era la hora de la comida y pocas veces he visto a mi padre más cabreado. - Esa gata no entra aquí - decía mi padre. Hace ya un año, mi padre LLORÓ la muerte del hijo de esa gata, Junior, con quien compartimos 13 maravillosos años.
Yo lloré a Tai cuando se fue, en uno de sus muchos paseos fuera de la casa, y no volvió por que un desalmado se la llevó (la mató). Lloré a Rizo cuando murió, lloré a Pimpi, a tantas otras crías de gorrión con las que sólo compartí unos días, lloré a Elín I cuando su cuerpecito no pudo soportar más, lloré inmensamente a Junior cuando un mal se lo llevó... Y lloro ahora, por que alguien muy especial se ha ido.
Pero todos ellos nos recuerdan, desde algún sitio, jugando y esperando volver a vernos y dedicarnos sus dulces miradas llenas de amor.
Un video precioso sobre el adiós a una mascota, en inglés:
Abrazos fieros para todos, y para ti muchos más.
2 de octubre de 2009
| [+/-] | Cuando se van |
1 de octubre de 2009
| [+/-] | Crónicas: Octubre, octubrete... |
Wei,
Jueves, 1 de Octubre. Tal y como prometimos, Antonio, Manu y yo hemos empezado hoy en el gimnasio. Nos hemos apuntado en el Fitness Star ese, que supuestamente está bien de precio y tiene muchos "servicios" (no me preguntéis cuales). 115 por 3 meses no me parece demasiado, aun que en el Bull Dog me cobraban 30 por més, pero aquello es el equivalente al "Bar de Moe" de los gimnasios.
Nos han puesto la misma rutina a los 3 durante dos semanas, luego ya "especializarán", y nos han puesto a una instructora, una tal Sonia, que mete bastante caña la tía, pero eso se agradece. He terminado molido y acabo de beberme mi segunda botella de litro y medio con agua, azucar y limón. Todo sea por evitar lo inevitable, las agujetas.
Luego, en el comedor (al que he llegado por los pelos), han empezado hoy los turnos de jornada "normal", es decir, los niños ya tienen clase por las tardes y tenemos que echar más horas, entrarlos antes y demás para que les de tiempo a comer y no perder las clases. Hoy ha sido apoteósico, desastroso, horrible... MUCHA desorganización, sobretodo (lo siento, pero es cierto) por parte del equipo de cocina, quienes no han servido la comida a tiempo y eso nos ha perjudicado a todos. Y los niños, con el cambio, están más alelaos y nerviosos, lo cual me perjudica a mi que soy el que los aguanta en el patio.
Tengo que decir que aun no he cobrado el finiquito de Can Bonet, tampoco el més de Septiembre, y para colmo el colegio ha cometido un error a la hora de hacer los contratos y nos han puesto que empezamos el día 17 de Septiembre, cuando en realidad empezamos el 11. Ahora dicen que arreglarlo es un lío por que nos tendrían que dar primero de baja para luego volver a darnos de alta, y que mejor nos paga el resto en negro (SI, lo digo públicamente) pero, ¿y esos 5 días que nos quitán de la cotización?
En fin, el més promete bastante. Abrazos fieros para todos.
