
Ya tocaba hablar de este tema en 'Una Vida de Fieras', y aun que los que me conocen ya saben de sobra mi postura, me gustaría compartirla con todos los que seguís el blog.
Los hechos.
Ya hace tiempo que se abrió la puerta del debate sobre la posible modificación del artículo de la Ley de Protección de Animales del año 2003, según la cual queda explícitamente remarcado que queda prohibida la tortura de animales, eso sí, con una única excepción: los toros. Y es que me hierve la sangre cada vez que se habla de estos cuadrúpedos como si no fueran seres vivos y como si lo que ocurre en las malditas plazas no fuera una miserable tortura. ¿No es acaso escandaloso que existan estas "deshonrosas excepciones" recogidas en las leyes de protección animal?
Los toros, hoy.
Rozando un poco más la actualidad que rodea al tema, la mayoría de las personas que estamos interesadas en este tema sabemos que Cataluña está actuando como pionera en nuestro país, tomando iniciativas que consigan abrir camino hacia la prohibición de esas crueles fiestas llamadas corridas de toros. Gracias a diversas asociaciones de protectoras animales, unidas en sentimiento hacia una causa justa, se ha ganado la primera batalla hacia el éxito, admitiendo a trámite la iniciativa tras una votación que se zanjó con una diferencia de 8 votos a en favor de la misma. Claro está, no falta la gente que pretende sacar de contexto las cosas y aprovecha la polémica que ciertamente se ha levantado para lanzar absurdas acusaciones, y es que ya que se asocia al "arte del toreo" con España, acusan al Catalán de intervenir por ello en pro de unas supuestas ideas nacionalistas que simplemente pretenden rechazar a España de otra manera. O cuelgan alarmantes carteles de terrorista a cualquiera que se pronuncie como antitaurino, bajo el absurdo pretexto de cierto etarra que se declaró como devoto de la defensa de los animales. No digo que no haya quién se suba a este carro por estos motivos, pero los que realmente están metidos en este bendito berenjenal tienen sentimientos mucho más profundos que les mueven a actuar, como el amor hacia lo que verdaderamente somos, el amor hacia los animales.
Verdades como puños.
La cuestión es, ¿por qué el sector taurino está absuelto de la LEY que prohibe maltratar a los animales? Los simpatizantes aportan muchas razones en favor de lo que se considera una tradición (puro fanatismo e ignorancia, según mi opinión), pero el motivo con más peso son sin duda los millones de euros que mueve el negocio taurino. Por dar un ejemplo, para organizar los eventos taurinos de La Monumental de Barcelona (ojo, hablamos unicamente de esta ciudad) durante un sólo año, se han de poner sobre la mesa la friolera de cinco millones de euros.
Tal será la magnitud que incluso antes de saber si se aprobará o no la iniciativa, el sector taurino ya está demandando que se le compense economicamente por todas las pérdidas que sufrirían, advirtiendo incluso a la Administración catalana de la hipotética e inmensa pérdida económica que se producirá si no vienen turistas a las corridas de toros de Cataluña. Pero que no se dejen engañar, ni ellos ni vosotros, por que los turistas no van a Cataluña para ver una corrida de toros, es más, ¿sabíais que los españoles somos conocidos en casi todo el resto del continente como los "cavernícolas de Europa"? No hace falta ni que decir que nuestras "tradiciones" tienen mucho que ver con ese pseudónimo, tan merecido por otra parte.
Y lo que me viene a la mente es, ¿como sobreviven el resto de países que no tienen corridas de toros entre los eventos que les proporcionan esa sustentabilidad económica? Puede que sea gracias a sus conciertos, exposiciones y demás actividades que no precisan del sufrimiento de un animal, eventos que llenan de turistas el resto de países europeos y que vuelven a casa plenamente satisfechos, sin la necesidad de presenciar como se destripa a un toro en el ruedo.
Conclusión.
Ojalá prospere esta iniciativa, y si lo hace gran parte de los ESPAÑOLES (por que todos somos españoles, incluso los que detestamos al toreo) dejaremos por fin de sentir vergüenza ante el resto del mundo. Y lo más importante es que si prospera esta iniciativa todos saldremos ganadores, pero sobretodo saldrán ganadores los toros.
Abrazos fieros para todos
17 de abril de 2010
| [+/-] | Debate taurino |
15 de abril de 2010
| [+/-] | ¿Por qué los gatos siempre caen de pie? |
Casi todos conocemos el hecho de que nuestros amigos los gatos caen siempre de pie pero, ¿cómo lo logran? ¿Qué mecanismos interfieren en este fenómeno? ¿Hay algo de mágico en ellos? Este artículo está destinado a esclarecer ese tipo de dudas.
¿Cómo lo logran?.No, los gatos no son mágicos. Todo se explica si tenemos en cuenta su morfología y sus capacidades y sobretodo siendo siempre conscientes de sus limitaciones. Su tremenda agilidad, su asombroso sentido del equilibrio y su cuerpo dotado de una fibrosa musculatura y una flexibilidad innata son los que le dan esta capacidad de girar sobre sí mismo en el aire, pero hemos de tener en cuenta que no son super-héroes y tampoco están hechos de goma, con lo que quiero decir que si la caída se produce a una distancia demasiado corta al gato no le dará tiempo de demostrarnos su agilidad, y si la altura es exagerada el impacto puede ser muy peligroso. Este mecanismo se inicia cuando el gato nota la aceleración de la caída, momento en el que adopta una postura defensiva ofreciendo una mayor superficie de contacto con el aire y frenando así la velocidad de la caída, y es precísamente por esto que suelen salir mejor parados los gatos que caen desde un segundo piso que los que caen desde un primero, ya que tienen más tiempo para reaccionar y amortiguar la caída. Curioso, ¿verdad?
Piruetas en el aire.
Los gatos son muy inteligentes, saben qué tienen que hacer para poder soportar el impacto de ciertas caídas y saben los pasos que tienen que seguir para conseguirlo. Un gato cayendo lo primero que hará siempre para enderezarse será rotar su cabeza, a continuación girará la columna, alineará las patas y finalmente arqueará la espalda para disminuir así el impacto de la caída, y tras alcanzar el suelo flexionará las patas y amortiguará el golpe con las almohadillas de sus patas. Y no penséis que se trata de una maniobra basta o poco elegante, es el mecanismo más sutil que jamás podréis ver.
Una morfología especial.Evidentemente se necesita un cuerpo especialmente adaptado para conseguir superar un reto de estas magnitudes, y es que el gato tiene 40 huesos más que el hombre los cuales están repartidos principalmente en la columna y en la cola, aportándoles una flexibilidad asombrosa. Además, los discos de sus vértebras son proporcionalmente más gruesos que los humanos y tienen la capacidad de estirarse y contraerse, característica que les dota de la capacidad de adoptar posturas casi imposibles.
La ciencia del gato.A la gente de a pie le suele bastar con saber que esta habilidad es "simplemente" una gran muestra de agilidad, pero para los científicos de hace más de un siglo eso no era suficiente. En 1894 la Academia de Ciencia de París solicitó una explicación física de por qué el gato tiene la capacidad de aterrizar sobre sus cuatro patas después de caer desde una gran altura, y para encontrar una solución hizo falta un médico francés, llamado Étienne Jules Marey, armado de un equipo que constaba de un grabador cinematográfico y un cronofotógrafo, con el que era capaz de capturar la imagen de un gato cayendo a 60 imágenes por segundo. Con este método finalmente se captó la secuencia exacta de las maniobras felinas, ¿pero hacía realmente falta tanto armatoste para lograr este objetivo?
En mi opinión, no se puede esperar menos de un animal tan noble como el gato. Y es que para un ser que es capaz de recorrer cinco veces la longitud de su cuerpo con un sólo salto (lo que equivaldría a una persona saltando unos 7 metros), lo de caer de pie tiene que ser coser y cantar.
Abrazos fieros para todos.
