22 de noviembre de 2009

Mis fieras: Los bebés de Moway y Lua

Ellos son nuestros dos primeros erizos domésticos, Moway (derecha) y Lua (izquierda), y esta es la historia más bonita, relacionada con animales, que nos ha podido pasar a Clara y a mi.


Nosotros amamos a nuestros erizos, en aquellos días tan sólo Moway y Lua estaban con nosotros y decidimos hacer todo lo que estuviera en nuestras manos para que nuestros erizos fueran papás.

Primer intento: El 4 de Junio de 2008 fue el primer día (o más bien la primera noche) que los juntamos con "fines reproductivos". Como mandan los cánones, pusimos a Lua en el terrario de Moway para que empezaran a "conocerse", y allí estábamos Clara y yo, a oscuras, sentados en la litera de abajo (justo enfrente de dónde estaban), atónitos y con la cámara en nuestras manos. Cual fue nuestra sorpresa cuando, lejos de todo pronóstico, en menos de 5 minutos Moway y Lua ya estaban "intimando" ;-):



Estuvieron unos 15 días juntos, hubo alguna que otra cópula más (sobretodo los primeros días), y cuando pensamos que ya estaba todo hecho, los volvimos a separar para asegurarnos de que nuestra hembrita estuviese tranquila. Pasaban los días, las semanas... ¡se acercaba el momento! La gestación suele durar alrededor de 25 días, ¡y se cumplieron! Pero... No llegaban las esperadas bolitas. Cierto es que en ocasiones se puede retrasar, pero los días pasaban y pasaban, y no llegaba nada

Segundo intento: No fue hasta el 18 de Julio que los volvimos a juntar, y de nuevo nuestro machito no hizo esperar a la ansiada hembrita. Sus cortejos la conquistaron enseguida, y de nuevo pasaron unas cuantas noches juntos. No fue hasta el 12 de Agosto que los separamos, esta vez quisimos "darles tiempo" y hacer las cosas sin prisa:



Duranto los siguientes días Lua empezó a estar bastante nerviosa, lo cual es bueno por cualquier cambio en su comportamiento era buen indicador de su posible embarazo; Se tumbaba "espatarrada" en el suelo, colocaba el heno en su casita a modo de nido, etc:



Llegó el esperado día en el que haríamos una ecografía para estar seguros de que esta vez era la definitiva, el 29 de Agosto la llevamos a una clínica veterinaria para ello y cuanta fue nuestra tristeza cuando, por muy bien que se portó Lua, en aquella pantalla no se veía nada, no llegaba la alegría que esperábamos.

Tercer intento: Nos quedamos muy tristes, pero lo volvimos a intentar. De nuevo pasaron los días juntos, esta vez estuvieron compartiendo terrario desde el 30 de Agosto hasta mediados de Septiembre, y de nuevo dimos tiempo a la gestación, el día 16 de Septiembre de nuevo hicimos una ecografía... Y de nuevo nos cubrió la desilusión, nuestros esperados bebés con puas parecían estar destinados a no llegar nunca.

Cuarto intento: Decidimos intentarlo por última vez, pero esta vez pedimos consejo a un gran criador de erizos que además fue quién nos vendió a Moway y a Lua. Después de grandes debates, llegamos a la conclusión de que Moway cubría "demasiado rápido" a la hembra. Las erizas tienen el celo inducido, lo cual significa que necesitan de la presencia de un macho para entrar en celo. Si no hay celo, es imposible que haya embarazo así que era normal pensar que como Moway cubría a la hembra a los 5 minutos de juntarlos y después perdía interés, era imposible que la hembra se quedara preñada. Por lo que ideamos este sistema:



Como se ve, pusimos una especie de barrera (accesorios de un cubo para pintura) que permitía a ambos erizos verse, olerse e interactuar, pero no podían tener ningún tipo de contacto entre ellos. Empezaron con este método el 23 de Septiembre, estuvieron 2 días separados por la barrera y el 26 de septiembre,la retiramos para que pudieran "retozar" juntos. Fue un buen regalo de cumpleaños, ya que el pasado día 16 nuestro hombrecito cumplía un año!



Pero la desgracia volvió a ceñirse sobre nosotros, y es que el día1 de Octubre Moway sufrió un terrible accidente. En un acto por intentar rascarse se autolesionó en el ojo izquierdo, clavándose la uña, rasgándose la córnea y dejando literalmente su ojo colgando. Pudieron operarle de urgencia, tuvimos suerte con el excelente veterinario que le atendió, pero tuvimos que separar a Moway y a Lua y dejar sus encuentros para más adelante ya que Moway necesitaba reposo absoluto, y su salud era lo más importante en aquellos momentos:



Pensábamos renaudar nuestra cruzada a mediados de Octubre (no nos dábamos por vencidos), cuando Moway estuviera totalmente recuperado, pero... ¡No hizo falta¡ Cuanta fue mi sorpresa cuando el 7 de Octubre de 2008, por la mañana bien temprano, me llamaba Clara preocupada por que Lua estaba haciendo ruidos raros. Nuestras dudas y preocupaciones se disparaban en nuestra mente, ¡y de repente llegaron las bolitas!

Estábamos más que emocionados y contentos, saltábamos de alegría. Como norma general no podemos mirar dentro del nido hasta pasada una semana después del parto, y decidimos respetar eso a menos que un motivo de peso nos obligara a "meter la mano".

Pasaron dos días y todo iba de maravilla, pero al tercer día por la mañana empezaron de nuevo los problemas. Clara se levantó y notó a Lua muy alterada, había desmontado el nido y estaba todo desperdigado. De repente, Clara vio una de las crías asomando por debajo de la manta, tenía el lomo enrojecido ya que Lua no paraba de cogerla y llevarla con la boca de un lado a otro. Mirando un poco más, pudo ver un pequeño cuerpo inerte, Lua había medio-devorado a una de sus crías y fue entonces cuando decidimos actuar. Aún quedaban dos crías vivas y teníamos que intentar salvarlas. No juzguéis mal a Lua, cuando una eriza hembra está muy nerviosa esa es su manera de proteger a las crías, todo es por instinto maternal, no por crueldad. La crueldad es un rasgo característico de los humanos.

Y fue así como esas dos pequeñas bolas de color rosa llegaron a mi casa, inspiraban ternura y afecto y no podíamos arriesgarnos a que la pobre Lua, una madre primeriza y quizá no muy bien preparada a causa de que la ecografía del tercer intento dió un negativo erróneo, les hiciera daño. Por suerte fuimos precabidos, y hacía meses que teníamos leche materna para gatos, jeringuillas y todo lo necesario para estar preparados si era necesario:



Todo iba de maravilla, los bebés empezaron a comer desde el primer momento, poco a poco iban creciendo y todo parecía normal. ¡Eran adorables! Les teníamos en una cajita preparada con mulliditas telas y una manta térmica electrica debajo para que tuvieran un calor constante. Teníamos un machito y una hembra, unas crías preciosas y no podían quejarse, tenían los mejores cuidados:



Pero desafortunadamente, no todo salió bien. A principios de Noviembre nuestra pequeña hembrita nos dejó, estuvo unos días sin digerir bien la comida, prácticamente dejó de comer y al final su pequeño cuerpecito no pudo resistir más.

Pero aún teníamos a nuestro pequeño bebé, que se veía sano y fuerte y que nos necesitaba para salir adelante. A partir de aquí creció mucho y muy rápido, era un cielo y se nos caía la baba con el:




Cuando cumplió unas 6 semanas fue el momento de dejarle marchar, Mowet (que así se llamaba en honor al gran parecido con su padre) se fue con una chica, amiga nuestra y a la que le prometimos darle uno mucho antes de que naciera. Nosotros nos íbamos a quedar con la hembrita, y aun que las circunstancias cambiasen nosotros no podíamos arrebatarle la oportunidad de criar a Mowet.

El pasado 7 de Octubre cumplió un año, ya es adulto y está grande y guapo. Fue el mayor regalo que nos ha dado la vida, nos hizo felices y todas las penurias valieron la pena por tener la oportunidad de sacar adelante a esta ricura:



Y por último, un video de nuestro bebé:



Abrazos fieros para todos.

5 comentarios:

Demi dijo...

No, no, no, no puede ser tanta belleza. Como la he disfruado!!

La historia, el amor de ustedes hacia sus erizos es increible

Que decir de las fotografias, me encantan todas pero mas las de los bebes erizos....

FELICIDADES POR TUS ERIHIJOS!!

Marta dijo...

Un año ya, cómo pasa el tiempo y más con nuestros peques. Es una pasada lo bonito que era y sigue siendo, lo hicisteis genial, enhorabuena una vez más :)

Anónimo dijo...

Hola, mira... todo precioso y la historia muy bonita tambien. Pero no puedo evitar deciros unas cosas que hicisteis MUY MAL. Se que no lo hicisteis a proposito; pero yo os lo comento porque alguien puede leerlo y hacer como hicisteis vosotros.
El GRAN FALLO que cometisteis fue coger a las crias! En TODOS lados se dice claramente que hasta que no haya pasado minimo una semana (recomendable que sean 2) NADIE SE ACERQUE A LA CASITA DE LA HEMBRA Y QUE NADIE LA MOLESTE. Pero sobre todo, que NADIE COJA A LAS CRIAS. Ya despues de la 1ª-2ª semana se pueden empezar a coger SOLO CUANDO LA HEMBRA NO SE DE CUENTA Y CORTOS PERIODOS DE TIEMPO. Cuando corria con las crias en la boca la pobre solo trataba de buscar un sitio "seguro" y sin personas que tocaran a sus crias. Al no encontrar ninguno, se puso tan nerviosa que se las intento comer.
Es una pena que despues de todo el esfuerzo que hicisteis y de lo que os informasteis sobre el apareamiento, no os mirarais minimamente como teneis que actuar para dejar a la pobre hembra tranquila...
En fin...
Prefiero no decir mas...

Sanchete dijo...

Está claro, anónimo, que no tienes ni idea de lo que pasamos aquel día. Evidentemente estábamos perfectamente informados, me hubiese gustado saber si tu los hubieses dejado a merced se una madre que apuntaba a ser, CÓMO EN LA INMENSA MAYORÍA DE CASOS, incapaz de sacar adelante a sus crías debido a la pérdida de su instinto maternal salvaje (supongo que de esto no te habrás informado tu).

No tienes ningún derecho a decir que lo hicimos muy mal", no tu ni nadie sabe lo que sufrimos y O que nos sacrificamos en esa etapa. Y te agradecería que su tienes algo más que decir lo hagas por privado, tienes medios más que suficientes para ello. Moway y Lua ya descansan en paz, y no me da la gana de que MANCHES esto con tusccomentarios, propios de los talibanes que se forman y los foros. Y lo se por. que yo lo fui.

En fin, me has dado mucha pena.

Sanchete dijo...

Está claro, anónimo, que no tienes ni idea de lo que pasamos aquel día. Evidentemente estábamos perfectamente informados, me hubiese gustado saber si tu los hubieses dejado a merced se una madre que apuntaba a ser, CÓMO EN LA INMENSA MAYORÍA DE CASOS, incapaz de sacar adelante a sus crías debido a la pérdida de su instinto maternal salvaje (supongo que de esto no te habrás informado tu).

No tienes ningún derecho a decir que lo hicimos muy mal", no tu ni nadie sabe lo que sufrimos y O que nos sacrificamos en esa etapa. Y te agradecería que su tienes algo más que decir lo hagas por privado, tienes medios más que suficientes para ello. Moway y Lua ya descansan en paz, y no me da la gana de que MANCHES esto con tusccomentarios, propios de los talibanes que se forman y los foros. Y lo se por. que yo lo fui.

En fin, me has dado mucha pena.