En nuestro perro, etre los 5 y los 12 meses de edad, tiene lugar el que es sin duda uno de los periodos más llamativos de su vida, se produce su maduración sexual, lo que conlleva la afirmación de su propia individualidad y el completo desarrollo dek carácter del animal.
¿Cual es su situación?
¿Cual es el siguiente paso?
Entre las cosas nuevas que tu compañero tendrá que aprender en esta periodo de su vida algunas son tan importantes como caminar con traílla (correa), no correr tras los vehículos, dominar las ocasionalmente excesivas muestras de cariño (no malinterpretéis, se refiere a que debe aprender cuando hay que parar, ¡el cariño nunca sobra!), dominar su agresividad y no ladrar si no hay razón para ello.
Junto a este madurar fisiológico, el perro va madurando también psicológicamente. Será más que evidente la aparición de una gran fijación y admiración hacia sus "amos" (no me acaba de gustar ese término), también podremos ver en él un carácter alegre, obediente y con una marcada inclinación hacia el juego. El aceptará la educación, asume las costumbres de sus propietarios, es decir, aprende a convivir con nosotros.
¿Cual debe ser mi actitud?
¿Cómo puedo ayudarle?
Un valor añadido al juego es el ejercicio, nuestro perro adolescente tiene elevadísimas reservas energéticas y necesita gastarlas diariamente. Piensa, un paseo alrededor de la calle puede estar bien para un perro anciano, pero resulta insuficiente para un perro joven que goza de buena salud. Condenarle a una vida sedentaria hará que nuestro amigo enferme física y psíquicamente, además, la acumulación de energías que no puede descargar mediante el juego y el ejercicio provocará sin duda conductas destructivas en el perro.
Importante, ¡no tirar de la correa!
El hábito de tirar de la correa es aprendido por el perro en los primeros meses de vida, ya que cuando es jovencito no nos preocupamos por ello, sus fuerzas son escasas y no nos resulta molesto contenerle, es decir, se lo permitimos. Es entonces cuando el cachorro aprende que si quiere alcanzar su objetivo debe tirar con todas sus fuerzas, y como nosotros tiramos de ella en sentido contrario, el cachorro finalmente entiende que las correas se inventaron para tirar de uno o del otro lado.
Para evitarlo, en el mismo momento en el que tu perro empiece a tirar de manera excesiva, detente. Espera hasta que el animal deje de tirar y se siento o se tumbe (todos acaban haciéndolo, algunos tardan 2 o 3 minutos). Cuando deje de tirar y se siente, felicítalo por ello y da un nuevo paso al frente, lo más probable es que tu querido amigo empiece a tirar con fuerza por lo que de nuevo deberás de mantenerte firme, inmóvil, y espera a que el perro se siente de nuevo. Repite el ejercicio siempre que sea necesario e irás notando como el perro va aprendiendo a tirar con menos fuerza y tarda cada vez menos tiempo en sentarse. En cuanto el perro asimile el hecho de que si tira nos quedamos quietos y si no tira paseamos, comenzará a caminar tranquilamente a tu lado.Otras conductas impertinentes
¿Y por que hace esto? Es fácil de entenderlo si nos paramos a pensar como lo haría un perro (que gran error es intentar comparar nuestra mente con la suya). Nuestro amigo tan sólo está tratando de establecer un nuevo orden en la familia, por decirlo de una manera lo que quiere es subir o progresar en la escala jerárquica, ya sea respecto a otros perros con los que convive (provocando peleas), o respecto al propietario y su familia.
Son sólo unos consejos para que vuestra mascota aprenda a convivir con vosotros, veréis que con un poco de esfuerzo, y algo de paciencia, tendréis grandes resultados.
Abrazos fieros para todos.

1 comentarios:
Hola Sanchete!
Muuuy interesante, me gusto mucho!
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